Arruinar un proyecto de vinilo en el último segundo por una burbuja rebelde o un corte mal configurado es el pan de cada día pero, en realidad, trabajar con vinilo adhesivo no es difícil, solo requiere seguir los pasos correctos. Por eso, en esta guía técnica no te voy a enseñar un proyecto cuqui de relleno; vamos a ver el proceso paso a paso desde que colocas el material en el plotter hasta que retiras el transportador sin llevarte el diseño por delante. Da igual si vas a personalizar una taza, un termo o un cristal: este paso a paso hará que dejes de gastar dinero en material desperdiciado y empieces a cortar con criterio.

Cortar el vinilo
El primer paso, como siempre, será cortar tu vinilo. A diferencia del vinilo textil, el vinilo adhesivo se corta normal. No tienes que preocuparte de colocar el diseño en espejo ni nada por el estilo. Solamente, coloca tu vinilo en el tapete o cárgalo directamente en la máquina. El color del vinilo debe estar mirando hacia arriba y el liner (el papel blanco) debe estar hacia abajo ya que lo que queremos cortar es el vinilo.
A la hora de configurar los ajustes de corte, regula la presión de manera que corte lo suficiente par ano dejar rincones sin cortar, pero no te pases. No queremos que se corte el liner. Si el liner se rasga con el corte, te costará mucho más pelar el diseño porque te lo llevarás todo el rato cuando intentes retirar el vinilo. Más vale una prueba de corte a tiempo que arruinar todo el diseño.
Haz pruebas de corte para comprobar que vas a cortar bien el vinilo, pero solo el vinilo.
Pelar el vinilo
Una vez el diseño está cortado, llega el momento de retirar todas las partes que no pertenecen al diseño. Este es un proceso sencillo que puedes hacer con ayuda de unas pinzas una aguja o un gancho para pelado. Si el diseño es complicado, te recomiendo tener una imagen siempre a la vista para poder ver claramente cuáles son las partes que tienes que retirar y cuáles las que no. Si te equivocas y te llevas una pieza que no debías, puedes volver a ponerla, pero es probable que te traiga algún dolor de cabeza así que mejor ir sobre seguro.
El segundo problema que vas a tener con el vinilo es que te recuerdo que es adhesivo y se va a pegar por todos lados. Para que no te pase, y no te encuentres cachos de vinilo en el lugar más insospechado, lo mejor es que los pegues en un lugar concreto. Para las piezas pequeñas puedes usar un cacho de cinta adhesiva dada la vuelta o un rollo de quitar pelusas para ir pegando ahí el vinilo.
Colocar transportador
Si el diseño tiene más de una pieza, el transportador es un elemento imprescindible. ¿Para qué sirve? Pues muy sencillo, para llevarlo todo junto y en posición.
Corta una pieza de transportador del tamaño de tu diseño y pégalo encima con ayuda de una espátula o escraper. No tienen que quedar arrugas.
Una vez tienes el diseño con el transportador, lleva el momento de retirar el liner. Mucha gente intenta levantar el transportador para llevarse el diseño pero, realmente, la mayoría de veces es más fácil darle la vuelta y retirar el liner en paralelo al diseño. Te dejo este CrafTip por si tienes problemas.
Aplicar diseño
Una vez ya tienes tu diseño sobre el transportador, llega el momento de colocarlo sobre el objeto que quieras decorar. ¡Llega el momento decisivo!
Lo primero, si quieres un buen acabado, es limpiar bien la superficie para que esté libre de polvo, grasa y cualquier tipo de suciedad. Cuanto menos porosa sea la superficie, mejor se pegará.
Una vez tengas la superficie limpia y seca, llega el momento de colocar el diseño. Para esto hay muchas técnicas, pero vamos a comenzar por lo más sencillo. Si la superficie es plana, puedes pegar de un lado al otro o de arriba hacia abajo. No intentes pegarlo todo de golpe. Utiliza el sobrante del transportador para fijar el diseño en el lugar donde vas a empezar y con la ayuda de la espátula o escraper ve presionando el diseño para que se vaya pegando poco a poco y sin burbujas.
Si la superficie es curva, como una taza o un vaso, mejor hacerlo desde el centro hacia los lados. Así es más fácil que no se tuerza.
Empieza siempre por diseños pequeños, cuanto más grande, más difícil de manejar y de evitar las burbujas.
Retirar transportador
Si has hecho bien el paso anterior, este es coser y cantar. Ahora tenemos que retirar el transportador. No vamos a dejar ese plástico cubriendo tu bonito diseño. Para eso, no tires en perpendicular a la superficie, tira siempre en paralelo. Como cuando queríamos quitar el liner antes. Así evitas llevarte algún trozo mal pegado o dejar restos de adhesivo.
¡Listo! Ahora puedes repasar con la espátula si quieres, pero te recomiendo usar la parte suave del liner para evitar rayar el vinilo. Coloca el liner y repasa con la espátula por encima, así te aseguras que tu vinilo queda impecable. Es importante no rayarlo ya de inicio, especialmente si es de acabado brillante o con acabados especiales. Repasa bien todos los bordes para comprobar que están bien pegados.
Piensa que hay muchos tipos de vinilo adhesivo y que cada uno tiene características ligeramente distintas. Si no los has comprado nunca y estás pensando en comprar, te puedo decir que yo habitualmente uso vinilo Víntex pero hay muchos packs con surtido de colores que te pueden ser muy útiles para empezar. Pero vaya, que hay muchas otras marcas, entre las que Oracal es de las más conocidas. Lo que no te recomiendo es comprar los vinilos de la marca de tu máquina, normalmente son mucho más caros y no tienen la mejor calidad.
Ahora que ya tienes claro el proceso completo, la clave está en practicar. No tengas miedo a equivocarte o estropear algún diseño, de ahí también aprenderás. Si ves que te ha quedado mal y necesitas quitarlo, calentar un poco con el secador seguro que te ayuda a retirarlo más fácil.
Y recuerda: muchas veces el problema no es la máquina, es que nadie nos ha explicado bien el proceso.






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